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China País Emergente

Pese a lo que la gente de a pie cree hoy día, los «lazos» (comercial y culturalmente hablando) de España y la República Popular China no empezaron hace unos pocos años. Estos dos países establecieron relaciones diplomáticas en el año 1973 y desde entonces la colaboración y los compromisos entre ambos no han cesado.Como gran ejemplo de esta reciprocidades, la apertura del Instituto Confucio en España, y su homólogo español en China, el Instituto Cervantes.

Metiéndonos ya más en materia comercial, el comercio bilateral ha crecido espectacularmente, llegando China, hoy día, a ser el sexto socio comercial de nuestro país con acuerdos muy significativos en materia de finanzas, telecomunicaciones y energías renovables. Ejemplos muy claros de la buena sintonía entre ambas economías son las alianzas, pactos y convenios con Telefónica, HSBC, Huawei , Gamesa ,etc. Todo esto provoca que se concentre en nuestro país la comunidad china mayor en Europa y que, además, España sea el tercer destino de sus inversiones, sólo superadas por Reino Unido y Alemania, respectivamente (en este último es la principal inversión extranjera).

Tomando lo hasta ahora comentado, expuesto como una pequeña introducción y teniendo en cuenta la ya perenne duda que revolotea sobre nuestra maltrecha economía, podemos y debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿hacia dónde van las relaciones entre España y la República Popular China?. La pasada semana tuvo lugar un foro en España para impulsar inversiones bilaterales con el gigante asiático, con el fin de atraer capital de inversión chino a España y para que empresas españolas conocieran de primera mano cómo globalizarse en un mercado que, basándome en mi propia experiencia, encuentro tan arduo y complicado. Como claro ejemplo de esto es que, a pesar de ser uno de los mercados más competitivos, hoy en día sólo el 5% de las inversiones españolas en el extranjero se realizan en él.

Y la banca española no va a ser menos. Las entidades que pretenden penetrar en el mercado chino se encuentran con que durante el periodo de tiempo que supone la implantación en el país oriental sólo pueden operar como oficina de representación y después sólo operar con moneda local.  Esta situación viene a demostrar que ese 5% no es fruto de una mala gestión, sino que pone de manifiesto las grandes dificultades a las que se enfrentan las empresas que pretenden entrar en el mercado chino. Eso sí, una vez dentro, la ventaja o beneficio de estar allí es que,si algún día el gobierno chino decide ser más flexible con sus políticas, puede ser a largo plazo una gran estrategia si tenemos en cuenta de qué mercado tan gigantesco estamos hablando.

Dicho esto, volvamos  a las inversiones chinas por el mundo y más concretamente en España. China es sin lugar a dudas, el país emergente que más inversiones y mejores rentabilidades está desarrollando en España en la actualidad. Concretamente, China se ha enfocado en dos sectores importantes en nuestro país y en los que somos altamente competitivos y que son, por un lado el de energías renovables (somos líderes en energía solar y eólica) y por otro el de componentes electrónicos. Y de estos dos, son las energías renovables las que mayor interés despiertan en el gigante asiático debido a la necesidad que tiene el gobierno chino de mejorar la eficiencia energética del país, la calidad del agua y controlar la polución que tantos problemas les está ocasionando.

Sin embargo, no es sólo nuestro mercado interno lo que llama su atención, sino que ven a España como un punto geográfico estratégico para unir mercados europeos, norteafricanos y latinoamericanos, especialmente este último en el que nuestro país tiene una influencia muy notable, tanto política como culturalmente.

Por último, vendría bien destacar algunos ejemplos recientes de inversión china en nuestro país: en Agosto de este año ZongQinghou, propietario de Wahaha (empresa de distribución china), estuvo buscando proveedores en Europa para los centros comerciales que quiere poner en marcha en China. Aquí en España realizó una especie de  “showroom” con empresas nacionales que intentaron convencer al magnate chino de su idoneidad; entre ellas se encontraban grandes compañías de nuestro país como Mahou, Grupo Ybarra, Blanco, Joyerías Yanes o El Corte Inglés, entre otras muchas. Zong aseguró que le interesaba cualquier tipo de sector para este proyecto, haciendo especial hincapié en el lácteo, y nuestros buques insignia,el aceite y el vino.

Otro ejemplo de una gran inversión procedente del país asiático, es el de la multinacional china Hutchinson en un proyecto de inversión de 420 MM€ para la construcción de nuevos muelles en el puerto de Barcelona.

Para concluir, añadiré una última reflexión: podemos ver con toda claridad como el “emergente gigante asiático”se aleja de la etiqueta de “emergente” y se convierte en una realidad para todo el mundo dada la globalización existente en el comercio internacional; es por eso que se erige como el socio comercial más importante para cualquier país sea cuál sea su situación geográfica. Además no nos podemos olvidar de la enorme relevancia que su mercado interno tiene debida a la elevada población existente en su territorio (con unas previsiones de aumento de la misma por encima de la media de cualquier potencia con la que se pueda comparar) que presenta como consecuencia clara un incremento del poder adquisitivo de sus ciudadanos. Todo ello se está viendo reflejado en las numerosísimas transacciones comerciales procedentes de China en nuestro país y, por supuesto, en cualquier otro país del mundo, así como la cada vez mayor población china residente en Europa, con especial incidencia en nuestro país.

Fuentes de consulta: estudios económicos revista ICEX y fuentes varias.

 

VICENTE PAVÓN ALONSO

ANALISTA DE PROYECTOS

LEGORBURO CONSULTORES

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